jueves, 27 de febrero de 2014

LOS BURGALESES PAGAMOS LA INCAPACIDAD DEL EQUIPO DE GOBIERNO

Reclaman 101.000 euros por cerrar dos casetas de la Feria de Tapas

Á.M. / Burgos - jueves, 27 de febrero de 2014
El Juzgado declaró ilegal la clausura de The Book y Oasis en julio de 2009 y su propietario exige ahora que le sea resarcido el lucro cesante y se le compensen los daños y perjuicios


El cierre cautelar de dos casetas durante la Feria de Tapas de los Sampedros de 2009 podría salirle caro al Ayuntamiento. Los hechos se remontan al 27 de julio de aquel año cuando, a instancias del informe emitido por uno de los funcionarios que controlan el normal funcionamiento de estos establecimientos temporales, se decretó la clausura de The Book, en la plaza Mayor, y de Oasis, en la plaza de Santo Domingo.
En ambos casos, que alcanzaban al mismo empresario, se remitió un parte del funcionario en el que se aseguraba que se había roto por completo la cadena de frío en la manipulación de los alimentos que se iban a servir. La Comisión de Seguimiento de la Feria debatió la sanción a imponer y decretó, a fecha 27 de junio, que se había cometido una falta muy grave de carácter sanitario, motivo por el que propuso al presidente del Instituto Municipal de Cultura, por entonces Diego Fernández Malvido, la clausura de ambas casetas durante la Feria de aquel año y la imposibilidad de participar en la de 2010.
El cierre se efectuó y el empresario decidió llevar los hechos ante el Juzgado de lo Contencioso por entender que tanto la acusación como la medida cautelar decretada era injusta en fondo y en forma. Y ganó. La sentencia, que data de octubre de 2011, le dio la plena razón en ambos argumentos.
En cuanto a la forma, consideró que existió una «irregularidad procedimental que hace invalidante la sanción impuesta en la medida en que se ha eliminado por completo el derecho de defensa del sancionado». Esto se argumentó acreditando durante el juicio que no se le notificó al empresario el inicio del procedimiento, ni se le dio opción de alegar, incumpliendo lo que estaba estipulado en las bases de la convocatoria.
El Ayuntamiento, por su parte, argumentó que durante la Feria existe una «sujeción especial» de procedimiento ya que dada la fugacidad del evento, se trata de actuar con celeridad para evitar que el daño se produzca, algo que sería imposible siguiendo el procedimiento ordinario. Sin embargo, olvidó incluir estas condiciones en las bases y se remitió a la legislación ordinaria. De ahí que se procediera irregularmente.
indemnización. Pero, además, el Juzgado consideró que tampoco existió «prueba de cargo suficiente para justificar dicha sanción». «Frente a la escasa o nula justificación de la infracción cometida (tanto en el acta de inspección como en los decretos posteriores), la parte recurrente ha acreditado que la instalación de las cámaras se llevó a cabo por una empresa instaladora de forma correcta, que las tapas descargadas aquel día venían en cajas adecuadas para su conservación en frío y que nadie, salvo el personal autorizado, abrió las cajas para manipularlas», dice la sentencia antes de añadir que «todas las tapas se vendieron el mismo día sin incidente alguno».
De hecho, antes de obtener esa sentencia (concretamente en abril de 2010), el empresario solicitó al mismo Juzgado una medida cautelar que evitara que se le impusiera el cierre también durante la Feria del año siguiente, tal y como había quedado reflejado en el decreto impugnado. Y le fue concedida.
Eso pudo minorar el importe de una reclamación que ahora se efectúa contra el Ayuntamiento y que, según ha constatado este periódico, asciende a 101.379 euros, cantidad con la que se pretende resarcir el lucro cesante por no haber podido trabajar más que el primer día de la Feria de 2009 en las dos casetas, además de los daños y perjuicios causados por la actuación administrativa.
Fuente: Diario de burgos